Criaturas Mitológicas Celtas

Las grandes leyendas e historias de la mitología celta están repleta de muchos personajes fascinantes, que van desde deidades con poderes infinitos, seres que tenían habilidades más allá de lo natural y claro está, criaturas horripilantes que no podían pasar desapercibidas.

En particular, las criaturas mitológicas celtas nacieron en base al temor en muchos casos, ya que los Celtas seguían religiones politeístas que dieron pie a las creencias desde todos los sentidos, incluyendo los buenos y los malos.

Índice

    10 Criaturas Mitológicas Celtas más FascinantesCriaturas Mitológicas Celtas

    Cabe destacar que entre ellos podemos resaltar grandes bestias bondadosas, demonios viles y despiadados y hasta seres del más allá que regresan para ayudar o castigar a quienes continuaban viviendo en tierras europeas.

    Pero entre todas las que existen, hay algunas que son mucho más populares, reconocidas y fascinantes que otras, así que hemos realizado una lista completa con todas las que necesitas conocer desde ya. A continuación, nuestro TOP 10 de las criaturas mitológicas celtas.

    1. Dullahan

    Si conoces la historia del Jinete sin Cabezas, probablemente Dullahan se te hará muy familiar, aunque los orígenes sean totalmente distintos. Esta criatura Celta, proveniente de Irlanda, está representada como un hombre vestido de negro que lleva su cabeza en el brazo.

    Siempre está montado sobre un caballo galopando a toda velocidad por las noches, generalmente en sitios solitarios y con pocos transeúntes, pero en realidad se encuentra asechando a sus próximas víctimas. Algunas leyendas cuentan que, si le arroja un balde de sangre a alguien, este morirá.

    Pero también hay otras versiones que defienden que el Dullahan decía el nombre de la víctima y en poco tiempo esta moría de forma trágica. Aunque hay un punto negativo que lo hacía huir. Si alguien lleva alguna prenda de oro, automáticamente desaparecería y no era visto nunca más.

    2. Banshee

    Las grandes mensajeras de la muerte. Las Banshee fueron criaturas que, si bien no se relacionaban con la agresividad o la maldad, aparecían solamente cuando una tragedia estaba a punto de suceder. Estas anunciaban la muerte de un miembro familiar, gritando y llorando desconsoladamente.

    Se dice que las Banshee estaban adjudicadas a cada familia de Irlanda, y para cada núcleo se presentaba físicamente diferente. Estas venían desde el más allá con el mensaje de la muerte, ya que, con su presencia, siempre terminaba partiendo alguien del plano terrenal, pero sin decir quién.

    Una característica particular de estas criaturas mitológicas irlandesas es que podían escucharse incluso a la distancia. Solamente eran oídas por la familia a la que estaba anunciando. Incluso, los días de funerales se podían sentir llorando y gritando cerca del ataúd.

    3. Kelpie

    Si existió un caballo de mar realmente atemorizante, ese era el Kelpie, una criatura mitológica escocesa que aparecía desde las profundidades de las aguas para atraer víctimas humanas, con las que solía alimentarse constantemente.

    El Kelpie tenía una particularidad terrorífica: podía convertirse en una persona, con la que tenía la habilidad de llamar la atención de los transeúntes que aparecían en las orillas de las aguas. Luego de caer en su treta, las arrastraba hasta el fondo y luego las despellejaba con sus dientes voraces.

    Sin embargo, Kelpie era más parecido a un caballo de tierra, pues tenía una cabellera larga, grandes y musculosas patas y pelaje escamoso. Eso sí, las pezuñas estaban invertidas, pues solo de esa manera se le diferenciaba de un caballo real.

    4. Balor

    La mitología celta tiene varias criaturas marinas dignas de resaltar, y una de ellas es Balor. Se trata del dios de la muerte, el cual tenía el poder de aniquilar a sus víctimas solamente viéndolas, razón por la cual deambulaba siempre sin abrir el ojo.

    Balor tan solo tenía un ojo. Se describe como una bestia enorme, que portaba una única pierna y se desplazaba con ella. Pero ese demonio no venía solo, pues era el amo de una legión de bestias marinas llamadas Fomori, alimentándolas con todos los muertos que ocasionaba mirando.

    Aunque Balor no era inmortal y su muerte estuvo a cargo de su propia descendencia. Su hijo, llamado Lug, lo mató con una resortera y se cree que calló en las profundidades del mar, en donde se encuentra eternamente. Los Fomori se convirtieron en monstruos marinos y viven así hasta ahora.

    5. Puka

    La contraparte directa del Kelpie es Puka, una criatura con el poder de transformarse en varios animales. No tenía una forma particular, pero si prefería convertirse en un asombroso y espectacular caballo, portando una melena larga, brillante e hipnótica.

    Sin embargo, Puka no era una bestia maligna, a pesar que podía jugar algunas bromas a las personas, llevándolas a dar paseos salvajes y veloces. Pero su distintivo principal era ayudar a los humanos a alejarse del peligro, llevándolas casi siempre a lugares en donde estuviesen a salvo.

    Otras de las formas que podía tomar el Puka eran las de cabras, conejos, leones, rinocerontes y hasta águilas para surcar los cielos. Lo único que lo hacía identificable era el color de su pelaje, pues siempre era negro, brillante y muy hermoso, diferente a la del resto de los animales.

    6. Sluagh

    Los Sluagh venían en representación de la muerte y eran una especie de almas errantes que se convirtieron en espíritus malos por los actos inaceptables que hicieron en vida. Estos adquirían una forma horripilante y buscaban almas por doquier para robarlas.

    De hecho, los Sluagh siempre estaban en grupos, pues de esa manera podían actuar mucho más rápido. Pero particularmente, siempre venían volando desde el oeste, aprovechando cualquier ventana abierta para entrar a las casas y robar las almas de personas agonizantes o enfermas.

    Por esa razón, los irlandeses solían cerrar las ventanas del oeste de sus casas o preferían no construirlas. Las descripciones sobre los Sluagh son ambiguas y hay pocos datos, pero se dicen que eran criaturas feas, con piel negra, arrugada y descompuesta.

    7. Bestia Aulladora

    La Bestia Aulladora es una de las criaturas mitológicas celtas más reconocidas, apareciendo incluso en historias, leyendas y cuentos de la talla del famoso Rey Arturo. Se cuenta que en una oportunidad dejó al rey al borde de la muerte, el cual fue salvado gracias a la magia antigua del mago Merlín.

    Físicamente, la Bestia Aulladora era un animal hibrido demasiado horrendo para la vista de cualquier humano. Su cuerpo era de leopardo, con una cabeza de serpiente muy aterradora. Además, tenía cuernos de ciervos doblados y una cola de león bastante característica.

    A su vez, la Bestia Aulladora adquirió su nombre por su escalofriante aullido, el cual se asemejaba al de más de treinta perros o lobos y cuando se escuchaba, alguien estaba a punto de ser devorado por ella. Para salvarse, era imprescindible usar la magia antigua.

    8. Caorthannach

    La Isla esmeralda, conocida en la actualidad como Irlanda, fue un lugar hostigado y castigado por serpientes del más allá y una criatura que era capaz de devorar pueblos enteros: la Caorthannach. Esta bestia dragona era conocida también como la madre del diablo, pues podía escupir fuego.

    Pero a pesar de que Caorthannach tenía millones de años atemorizando la isla, San Patricio llegó un día y comenzó a ahuyentar a todos los demonios y bestias que tenían en vilo a los pobladores. Para ello las persiguió hasta un acantilado y expulsó a todas las serpientes hasta el mar, ahogándolas.

    En el caso de la Caorthannach, la batalla fue mucho más voraz, pues esta se escondió en cada poso de agua dulce existente en el lugar, intoxicándolos y dejando a San Patricio sin agua para beber. Pese a eso, el santo la alcanzó y con una palabra la llevó hasta el mar, en donde murió ahogada.

    9. Addanc

    Aunque el Addanc era un monstruo marino, este se originó como una criatura mitológica galesa, lugar en donde se llevaron a cabo todas las leyendas que se conocen hasta la fecha. La bestia tenía la capacidad de tomar muchas formas, incluyendo la de cocodrilo, castor o hasta un pez.

    Se cuenta que un día confió en la princesa del lugar y al sentirse a gusto terminó acostándose en su regazo y durmió durante muchas horas. Esa acción fue aprovechada por los pueblerinos para atarla, pero cuando se despertó y vio el acto, aplastó a la princesa ardiendo en furia y escapando al lago.

    Addanc se dedicaba a engañar a todas sus presas a las orillas del gran lago, desde donde las confundía para arrastrarlas a las profundidades y comérselas después de ahogarlas. Pero la forma que adquiría es descrita diferentemente en todas las leyendas.

    10. Joint-eater

    Las Joint-eater eran una especie de hadas o criaturas malignas que se alimentaban de la vida de los seres humanos, sin que estos lograran darse cuenta siquiera que estaban siendo devorados silenciosamente por estas bestias demoniacas.

    En particular, las Joint-eater podían ubicarse en el interior de la victima de forma invisible, consumiendo hasta la mitad de la vida para poder alimentarse y no morir. Sin embargo, había un síntoma invariable con la cual podían descubrirla, y es que la persona no engordaba.

    Cuando era detectada, se dice que quién estaba padeciendo de la invasora diminuta tenía que comer kilos de carne salada, ya que de esa forma la Joint-eater comenzaría a tener mucha sed. Así mismo, el acto final sería abrir la boca frente a un lago y el demonio saltaría a beber.

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