Criaturas Mitológicas Mayas

El misterio y lo desconocido envuelven completamente a la mitología maya, la cual proviene desde las antiguas civilizaciones de esa cultura y que se identificaban por adorar a dioses colosales, con grandes poderes y la capacidad de la creación de la tierra y el universo.

Pero las criaturas mitológicas mayas eran, en general, todo lo contrario. Estas se destacaban por ser bestias totalmente malignas y que tenían poderes para la destrucción o para atacar a los humanos o animales, aunque hay algunas excepciones.

Índice

    10 Criaturas Mitológicas Mayas más FascinantesCriaturas Mitológicas Mayas

    La cultura maya era bastante extensa y estuvo desarrollándose, creciendo haciendo historia durante mucho tiempo, aun cuando no fueron descubiertas sino hasta después de la llegada de los europeos al continente americano.

    Sin embargo, hoy existen registros variados sobre lo que significaron las grandes criaturas para sus creencias y religiones y el papel que jugaron en su desenvolvimiento, así que queremos que conozcas las más importantes. A continuación, nuestro TOP 10 de las criaturas mitológicas mayas.

    1. Ek Chapat

    El protector de los secretos, el Señor Escolopendra o simplemente Ek Chapat, fue una criatura colosal a la que se le atribuye la muerte de miles de personas, quienes se acercaban hacia sus sitios de resguardo, dejando sus cuerpos y huesos regados por todo el camino de los templos.

    Esta criatura es descrita como una enorme bestia de siete cabezas, que tenía la capacidad de devorar a sus víctimas con ellas. Pero también se le atribuían hasta cien patas, con las que tenía una velocidad para alcanzar a sus presas incluso hasta distancias kilométricas.

    El El Chapat vivía en lo más profundo de los bosques, en donde se ubicaban los templos mayas más sagrados. Cuando alguien intentaba ingresar a ellos, este aparecía con un acertijo que nunca nadie pudo adivinar, a excepción de un ser ayudado por los dioses, el cual pudo compartir todo su poder.

    2. Che Uinic

    El monstruo de los bosques mayas vivía en las profundidades y en los altos de las grandes montañas. Se creía que no tenía ningún tipo de articulaciones ni huesos, por lo que siempre estaba deambulando y caminando sin dan pasos firmes ni certeros.

    A pesar de que algunas leyendas lo describen como una bestia malvada, el Che Uinic no tenía gran capacidad para la defensa. De hecho, su distintivo principal eran sus pies, los cuales estaban totalmente invertidos, evitando que este pudiese dormir acostado.

    Por esa razón, el Che Uinic se veía obligado a descansar recostado de los árboles. Otras historias lo describen como una criatura gigantesca, parecida a un hombre por sus cuatro extremadas, con pelo abundante y manos similares a las raíces de los árboles.

    3. Dtundtuncan

    El Pájaro del mal o Dtundtuncan, fue una criatura enorme que podía surcar los cielos al anochecer, ya que no salía durante el día. Según las leyendas, este animal era en realidad, una forma del demonio Kakasbal, el cual venía desde el inframundo para llevar la muerte a los niños mayas.

    Sin embargo, el Dtundtuncan era madre. En sus inicios ponía sus huevos en la cúspide de las grandes ruinas ancestrales de esa cultura, pero cuando los humanos comenzaron a emigran hacia ellas, se vieron obligados a cambiar de hogar, ubicándose en las colinas más altas de las montañas.

    Las descripciones del Dtundtuncan lo explican como un pajarraco enorme de plumaje grisáceo y blanco, con un pico horripilante. Pero además, este carecía completamente de ojos. Cuando sus crías tenían hambre, se aceraba a los niños humanos y les soplaba en la boca con el respiro de la muerte.

    4. Alux

    El control de la naturaleza en el bosque estaba a mano de los Alux, unas criaturas enanas, muy parecidas a los duendes occidentales y que vivían siempre en la selva, estando al resguardo de los animales. Además, tenían el poder de controlar las lluvias y las tormentas, provocando desastres.

    Los registros de Alux lo describen como una criatura parecida a los humanos, pero más pequeños, con cara de ancianos, facciones peludas y grandes orejas con las que podían percibir los pasos de los viajeros desde largas distancia.

    Esa habilidad le daba tiempo para poder planificar ciertas travesuras con las cuales despistarlos o ahuyentarlos del bosque, alejándolos completamente de los animales que protegían. A pesar de ello, no se les describe como bestias maléficas sino guardianas.

    5. Kakasbal

    La bestia del mal fue una criatura híbrida que combinaba los órganos de varios animales en su interior. Pero estos no eran bestias cualquieras, sino que debían odiarse entre sí para crear en conjunto a una enorme y colosal criatura con el poder de destruir todo a su paso.

    El Kakasbal se describe como un monstruo repleto de pelos, con grandes cuernos y orejas, garras de un cuervo gigantesco y muchos brazos. Además, emite un sonido ensordecedor a su paso, dejando incontables muertes, incluyendo humanos, animales y la vegetación.

    El hedor que transmite puede derretir el olfato de cualquier forma de vida. Se dice que odiaban a los humanos, así que los desgarraba con sus colmillos de cocodrilo. También bebía la sangre de los niños como una poción curativa. Podía convertirse en cualquier animal del bosque.

    6. Úukum Soots

    Pese a que no era considerado un dios en la mitología maya, el Úukum Soots era una bestia vampiresa que descendió del dios Camazotz, el cual le dio el poder de la inmortalidad eterna. Por eso, cada vez que algún valiente le cortaba la cabeza, esta se regeneraba instantáneamente.

    Tenía el poder de controlar el fuego, pues era totalmente inmune a él y se cree que podía escupirlo de la boca para incendiar grandes cuerpos boscosos importantes, quemando toda la vida que se encontraba en su interior.

    El Úukum Soots es descrito como un enorme vampiro de alas colosales. Pero a diferencia de estas criaturas, si podían soportar la luz solar, ya que, de hecho, tenía el poder de absorberla para ganar fuerza y energía interna.

    7. Bokol H´otoch

    Los espíritus chocarreros, fantasmas burlistas o Bokol H´otoch, fueron criaturas espectrales que se dedicaban a molestar, burlarse y atormentar de los humanos mayas que vivían en sus aldeas, pasando completamente desapercibidos ante ellos.

    De hecho, existieron varios tipos de Bokol H´otoch, según la mitología maya. Estos eran el Uay-cot, que se escondía entre las paredes para molestar a sus habitantes con piedras; el Yankopek, que dedicaba cánticos y recitaba canciones y el Xbolonthorach, que evitaba que las personas durmieran.

    Pero los Bokol Hótoch tenían otros poderes. Podían convertirse en animales como el zorro para asustar a los pueblerinos durante la noche. También se convertían en pájaros para cantar y ensordecer en la noche, razón por la cual se ganaron el nombre de el brujo de las paredes.

    8. H-Waya

    Esta criatura mitológica maya fue un enorme gigante que tenía la capacidad de romper los huesos de sus víctimas, pues se alimentaba con el sonido del crujido que soltaban. Estos eran descrito como humanos horripilantes desde la distancia, pero al acercarse tomaban la forma de una bestia peor.

    Los H-Waya tenían el poder de destruir a todos los humanos que se acercaban a su paso, aunque por poseer un enorme y pesado cuerpo, a veces no podía alcanzarlos y estos se escapaban hábilmente, desencadenando su furia y pagándola con los robles del bosque.

    La muerte de sus víctimas llegaba después de que el H-Waya los tomaba por sus extremidades y los apretaba duro hasta romper todos sus huesos. Siempre se les veía desde el cielo, ya que podían volar como un pájaro mitológico poderoso.

    9. Cabrakán

    Fue uno de los dos poderosos descendientes del Vucub Caquix, el cual tenía la capacidad de provocar grandes terremotos y destruir las cadenas montañosas que rodeaban toda la tierra de los mayas, considerada como sagradas e importantes para los pobladores.

    Junto a su hermano, el Cabrakán ocasionó la muerte de muchos animales y plantas, ya que, al provocar los terremotos, grandes deslizamientos de tierra se llevaban todo a su paso, destruyendo parte importante de la flora y la fauna del momento.

    Cuando los dioses se enteraron, decidieron armar varios planes para aniquilarlos, así que los engañaron con un pollo o un ave, sus alimentos favoritos, y los envenenaron. Sus descripciones cuentan que el Cabrakán es una criatura con cuerpo tan brillante que podía deslumbrar al sol.

    10. Camazotz

    Debido a que el Camazotz tenía el poder de acabar con la vida de las personas provocando enfermedades, este fue venerado como una deidad por los mayas, los cuales le llevaban ofrendas. Pero si no eran acertadas, esta criatura podía cortar su vida a través del hilo del corazón.

    El Camazotz era una especie de vampiro enorme, con grandes alas que se parecían a la de los murciélagos y solo podía aparecer de noche. Además, tenía una lanza o un cuchillo con la que desgarraba a sus víctimas para luego consumirlas y alimentarse.

    Algunos lo relacionan como el dios del fuego y de la muerte, pero podía variar su benevolencia o maldad de acuerdo a las ofrendas. Es considerado como el primer vampiro americano del que se tiene conocimiento, de acuerdo a todas las mitologías mesoamericanas.

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